Ni la canción ni el video son nuevos ni míos.  Pero me lleva a un tiempo pasado lleno de esperanza.

Es raro, pero aunque la canción es muy melancólica y mi vida es desde hace mucho una de soledad y trabajo no me siento hoy triste.  Como en el blog anterior, me llena de tristeza el estar lejos de mis hijos amados, de mis amistades, del calor de mi ila tropical.

La dedico también a los hermanos y hermanas haitianos que han sufrido una pérdida enorme por el devastador terremoto de esta semana.