Adios a un espejismo de amor
Te desvaneciste de la misma manera en que llegaste. Fuiste en mi vida como un espejismo para el viajero perdido en el desierto. Una visión de refugio y salvación en la distancia que resultó ser falsa. Una imagen tenue que provocó y aún ahora me provoca emociones intensas. Despertaba buscando tus palabras, tus promesas de amor venidero, que hoy me doy cuenta han desaparecido.
La mañana fría otoñal me recibe solo, anhelante del calor y tu compañía. Y me tengo que enfrentar la realidad de que has desaparecido, que ya no me escribes. Que te he perdido...
Diosa de la sabiduría, nunca sabrás lo que sentí por ti.

Mi nombre es Waldemar, tengo más de 40 años y hasta hace poco fui instructor de humanidades en la Universidad de Puerto Rico en Mayaguez. Ahora soy solo un escritor. Soy un lector ávido, y fanático del cine, las computadoras, la música, el tennis y otras mil cosas. Escribo porque siempre me ha gustado y hace tiempo no lo hacía y como lo que no se usa se daña, pues vamos a usarlo.





gaia-selene dijo
No se mucho sobre deidades, pero me parece recordar que son capaces de volverse invisibles y mantenerse mirando de lejos a sus favoritos. Tu diosa debe estar por ahí, esperando , gozandose en tu experiencia de vida, acostumbrandose a verte con nuevos ojos, transformado. Probalemente regresará, es difícil alejarse por mucho tiempo. Probablemente está transformandose, moviendose, mudandose y despertará de su silencio para decirte que ha llegado a su destino. Mientras tanto, aquí está tu amiga loquita, bruja, ruidosa, hiperactiva, menos sabia, con un amor menos divino pero cálido y consistente. Un amor menos apasionado pero práctico diciéndote que te ha extrañado. Que se le hace difícil recordar que al salir de sus reuniones de los viernes en la noche no vale la pena virar a la izquierda por que no vas a estar. Cabo Rojo ha perdido su alma (y no por que ganó Perza) y dejo de ser ese lugar especial al que acudir cada vez que la soledad de la carretera se vuelve insoportable. Te extraño mucho y me conmueve el sentimiento que se desboca en lo que has escrito. Si te sirve de algo te presto mi hombro para que te recuestes en él en lo que esperamos el regreso de los Dioses.
26 Noviembre 2008 | 06:38 AM