Cansado, molesto, despues de un buen día...
Anoche me acosté tarde pero pude descansar bien, desperté temprano pero me pude quedar en la cama pues usaría mi viejo y destartalado coche para llegar al trabajo en vesz de viajar con mi compañera de costumbre, mi hija mayor quien está por graduarse de la Universidad donde trabajo.
Tuve un desayuno ligero, pude prepararme bien para las clases y tener un excelente almuerzo. Llegúé a la oficina con tiempo para poner la mayoria de las cosas al día, socializar brevemente con mis compañer@s de trabajo y conocer a un nuevo colega y compañero de oficina. Las clases de hoy fueron bien, divertidas y motivadoras. y Luego de ellas me reuní con un grupo de jóvenes amigos a jugar un poco de tennis y luego cenar.
La conversación durante la cena fue divertida, y se extendió el compartir por un buen rato, no salí de regreso a casa hasta pasadas las 11 PM.
Mi ruta preferida para viajar desde el trabajo a mi casa es una vieja carretera, con poca iluminación, poco tránsito en las noches y mucha vegetación. Me gusta porque me relaja y me trae lindos recuerdos de mi niñez.
Ya entrando a mi la región de mi pueblo algo raro pasó, mi coche se apagó y no quiso encender. En un lugar donde no había nada cerca y en el tiempo que pasé allí pasaron varios vehículos, pero nadie par;o a ayudar. Mas interesante fue el hecho de que en casi media hora no pasó una patrulla o una grúa y que recibí una llamada en mi móvi de una de las personas con las que hab;ia compartido para preguntarme algo y le pedí que me consiguiera el teléfono de asistencia en la carretera pero no me lo pudo conseguir. También me llamó una persona para tratar de forzar una conversación un poco necia sobre un tema que no deseaba tocar, especialmente en esas circunstancias, pero segía insistiendo. Algunas personas no tienen consideración..... Al fin llamé a mi familia desde mi móvil para pedirles que me fieran el teléfono de una grúacpara traer el vehículo a la casa. Sin embargo quien apareció fue mi padre, quie tiene 66 años con una cuerda muy fuerte y su vehículo con el cual me arrastró a la casa. Veremos que sucede...
Mi nombre es Waldemar, tengo más de 40 años y hasta hace poco fui instructor de humanidades en la Universidad de Puerto Rico en Mayaguez. Ahora soy solo un escritor. Soy un lector ávido, y fanático del cine, las computadoras, la música, el tennis y otras mil cosas. Escribo porque siempre me ha gustado y hace tiempo no lo hacía y como lo que no se usa se daña, pues vamos a usarlo.





RoS!Ta dijo
Lamentablemente sea por miedo a la violencia, o por otras circunstancias, ya la gente no tiene ganas o no se atreve ayudar... Recuerdo que mi abuelita (que en paz descanse) me contaba que antes aunque tenian poco dinero y facilidades, pero se ayudaban entre ellos... Ahora la cosa cambia y hasta yo en algun momento he visto esa situacion y he deseado parar y ayudar, pero por miedo a que sea una mentira solo para hacer el mal, no me he detenido. Pero se ve la situacion desde otra perspectiva a saber que es alguien que conoces... Es triste para mi ver que ya no "confiamos ni en el vecino" ... Pero es interesante ver como sin importar la situacion, la edad, el dia o la hora, nuestros padres siguen haciendo su "trabajo" sin esperar nada a cambio....
16 Agosto 2006 | 11:32 PM