Ultimamente cuando trato de discutir con mis alumn@s, colegas , amig@s, o cuando leo los periódicos me he dado con un fenómeno tristemente interesante. A las personas no les gusta llevar la contraria a las ideas dominantes, simplemente aceptan la palabra de "las autoridades" como si no hubiese otra opción, como si pensar por su cuenta fuera prohibido; y en algunos casos hasta imposible.

No parecen entender, que como ciudadanos de un mundo mayormente "democrático" u "pluralista" tenemos, en la mayor parte de los casos el derecho, y en todo caso de injusticia el deber, de disentir y de disidir.

Para entender mejor los términos voy a presentar 3 términos importantes que están relacionados con esta situación. Para facilitarme el trabajo usaré las definiciones que aparecen en el Diccionario de la Real Academia Española:

¿Qué es opinión?

  •   opinión.
    (Del lat. opinĭo, -ōnis).
    1. f. Dictamen o juicio que se forma de algo cuestionable.
    2. f. Fama o concepto en que se tiene a alguien o algo.
    ~ pública.
    1. f. Sentir o estimación en que coincide la generalidad de las personas acerca de asuntos determinados.
  • ¿Qué es disentir?

  •   disentir.
    (Del lat. dissentīre).
    1. intr. No ajustarse al sentir o parecer de alguien. Disiento de tu opinión.
  • ¿Qué es disidir?

  •    disidir.
    (Del lat. dissidēre).
    1. intr. Separarse de la común doctrina, creencia o conducta.
  • Todas las personas tenemos opiniones con respecto a casi todo lo que vivimos, y cuando no la tenemos. Pasamos muy poco trabajo en formárnosla. Este no es el problema. Tampoco es un gran problema el disentir sobre opiniones personales, pues cuando alguien presenta una opinión diferente a la nuestra pocas veces dudamos e mostrarles que no estamos de acuerdo, que no nos ajustamos a su sentir o parecer. Aunque conozco bastantes personas que prefieren callar antes que disentir, tal vez por que temen a la reacción violenta con la que se responde al desacuerdo de manera creciente en nuestra sociedad, o porque por razones que va más allá de nuestro escrito piensan que su opinión no es valiosa.

    Pero cuando llegamos a la discusión de opinión pública; a las creencias, conductas o doctrinas comunes la situación cambia. Aquí se encuentra el problema: Mi experiencia más reciente me informa que las personas, en especial much@s jóvenes no se atreven a disentir. Están completamente indoctrinad@s para aceptar la doctrina común como cierta sin someterla al menor grado de análisis.

    Aceptan o rechazan las decisiones tomadas en su nombre por las autoridades sin considerarlas aún en el contexto mas superficial, de cómo les afectan a ell@s como individu@s. Mucho menos están dispuest@s a mirar las consecuencias sociales y culturales de dichas decisiones.
    Y es por eso que me preocupa, porque si no se disiente, mucho menos podremos y querremos disidir. Ser disidente, es alejarnos de la norma y mostrar que hay otras alternativas connuestras acciones. Y tratar de hacer del mundo uno mejor...