Conversaciones y Recuerdos
Esta tarde salí a caminar para despejarme de una mañana difícil, que culminaba una semana larga y llena de tensiones. Salí buscando algo que no logré hallar, pero sin embargo encontré algo que no esperaba.
Perdido en mis pensamientos de todo lo que acontece en mi vida escuché que alguien gritó el apodo que me tenían los amigos de la secundaria. ¡"Wally"! Miro en la dirección de la voz que había reconocido de inmediato como la de mi amigo el agualcil, el que es mi hermano por elección desde adolescente. Se encontraba hablando con un amigo mutuo, el trombonista, en la calle frente al quiosco de café de la plaza de nuestro pueblo.
Me acerqué a ellos y decidimos sentarnos en una mesa al aire libre a tomar un café y conversar. Hace tiempo que no les veía, de hecho había tratado de llamar al alguacil para conversar unas semanas atrás yno le había conseguido, y al trombobista se me había hecho muy raro no haberlo visto en un concierto de jazz que se dio recientemente en esa misma plaza.
Mientras bebíamos el exqusito café puertorriqueño. El trombonista nos contó de las dificultades que ha tenido para conseguir trabajo como maestro de música, y comenzó a recordar tiempos mejores y a echarle las culpas de su desempleo a varias personas inescrupulosas con las que había tenido que tratar en sus gestiones. Conozco bien su situación, pues he pasado por ella. Pero eso es material para otro artículo.
El alguacil, quien es soltero nunca casado a los 40 años vive una excelente vida de soltero, tiene muchas amigas "cariñosas" y aunque como buen caballero no "besa y cuenta historias" con los nombres de sus parejas. El y yo somos muy cercanos y tras comentarme que estaba enfermo con una fiebre alta y que había tenido un percance en suvida amorosa del cual me quería hablar. Como no quería comentarlo frente al trombonista después del café nos despedimos y se ofreció a traerme en su coche hasta mi casa, lo que entendí como una señal de que quería seguir la conversación en privado pues mi casa es acortas cuadras de la plaza. Dimos un corto paseo en el coche donde me relató que esta última aventura era con una ex-novia mía, -a quien llamaré rizos cortos-- pero que parecía no iba a llegar mucho mas lejos que una semana pues una antigua amante suya le había indispuesto con rizos cortos llamándole a su empleo y diciéndole que el aguacil era suyo.
Como yo andaba medio triste por la mala situación de la mañana me pareció interesante escuchar la historia de mi amigo. Traté de aconsejarle lo mejor que pude, pues rizos cortos y yo estuvimos juntos una larga temporada y creo que le conozco muy bien. Demasiado, diría yo. ¿Qué pasará entre ellos? No lo sé. Lo que si sé es que la conversación me estimuló el recuerdo de mi tiempo con rizos cortos y sentí nostalgia por los buenos momentos de esa relación. Pero también la conversación me recordó los peores momentos de ésta, y espero que les vaya bien. Pero no lo creo...
Mi nombre es Waldemar, tengo más de 40 años y hasta hace poco fui instructor de humanidades en la Universidad de Puerto Rico en Mayaguez. Ahora soy solo un escritor. Soy un lector ávido, y fanático del cine, las computadoras, la música, el tennis y otras mil cosas. Escribo porque siempre me ha gustado y hace tiempo no lo hacía y como lo que no se usa se daña, pues vamos a usarlo.





Waldemar dijo
Ayer fue un día rarísimo, luego de la situación que conté arriba me volvía encontrar con mi pasado de una manera interesante en la personade lahija de una amiga a quien no veía desde que tenía 9 años.
Mis amigos que creen en las cosas de "New Age" me dicen que no hay coincidencias, que mensaje estaré recibiendo?
W
4 Septiembre 2005 | 08:00 PM