La luna llena de invierno me ilumina.
Esta noche la luna se encuentra en el punto mas cercano a la tierra.
Tan cerca, pero tan lejos... Jamás se tocarán.
¿Te tocaré yo a ti alguna vez?
El gélido invierno del norte subraya tu ausencia.
El río está congelado.
Despierto,
Busco tu alba sonrisa,
la seda de tu piel,
el espejo de tus ojos,
el licor embrigante de tus besos...
te he sentido toda la noche a mi lado. y encuentro mi cama vacía.
En el cielo claro de una noche de verano,
brillaba la luna llena.
Bajo su luz sentí una presencia ausente.
El anhelo de su cercanía me dominó,
sometiendo la alegría de saberla mía,
despertando la tristeza de su lejanía.
Gracias a Pablo Milanés descubrí estos hermosos versos de Nicolás Guillén, el poeta Nacional de la hermana nación, Cuba. El poema se titula simplemente "Canción" y con la versión de Milanés se convirtió en parte integral de la Nueva Trova. MIlanés la musicalizó originalmente detro del ritmo del son cubano, el que muchos consideran como la raíz de la música cubana.
El poema -que transcribo a continuación- siempre me ha parecido hermoso. Pero recientremente he conocido a alguien que me ha robado el corazón con su sinceridad, inteligencia y dedicación. Me regaló unas hermosas fotos de flores tomadas por ella. Y desde ese momento no he podido sacarme la canción de Pablo MIlanés de la cabeza. Para ella, y para todos ustedes...
CANCIÓN
¡De que callada manera
se me adentra usted sonriendo,
como si fuera la primavera !
(Yo, muriendo.)
Y de que modo sutil
me derramó en la camisa
todas las flores de abril
¿Quién le dijo que yo era
risa siempre, nunca llanto,
como si fuera la primavera?
(No soy tanto.)
En cambio, ¡Qué espiritual
que usted me brinde una rosa
de su rosal principal!
De que callada manera
se me adentra usted sonriendo,
como si fuera la primavera
(Yo, muriendo.)
NIcolás Guillén
Para escuchar el poema de voz del autor en la Biblioteca Virtual MIguel de Cervantes pinche aquí.
I.
No puedo dormir,
borracho de amor por una idea.
Intangible,
inefable.
Seguiré luchando.
Infatigable.
II.
La música invade mi alma,
notas como mariposas flotan en derredor.
...en mi boca solo hay silencio...
III.
Me comunico contigo sin sonido,
las ideas y sentimientos fluyen de mi interior a mis dedos como torrente de caricias...
Y el teclado las convierte en palabras
Desperté esta mañana buscándote,
sintiendo tu presencia aunque conozco tu ausencia.
Por la ventana entreabierta vi el cielo azul de una mañana caribeña,
las ramas de los árboles temblando ante la brisa;
y pensé si mis manos y mis besos te podrían hacer temblar de esa manera.
Transcurre la mañana,
se nubla el cielo como mi vida sin tu presencia...
Mi nombre es Waldemar, tengo más de 40 años y hasta hace poco fui instructor de humanidades en la Universidad de Puerto Rico en Mayaguez. Ahora soy solo un escritor. Soy un lector ávido, y fanático del cine, las computadoras, la música, el tennis y otras mil cosas. Escribo porque siempre me ha gustado y hace tiempo no lo hacía y como lo que no se usa se daña, pues vamos a usarlo.