Días como hoy son los que prueban mi temple. Mi cuerpo enfermo pide cama y la responsabilidad me obliga a levantarme. He prometido y como solo tengo mi palabra he de cumplir lo dicho. En mi trabajo doy el todo, al igual que he hecho antes en otros aspectos por mis hijos y mi familia. Aún hoy, cuando me encuentro lejos de todos, viviendo como monje lucho a diario por ellos. Por ayudarles y proveerles lo que necesitan enfrento las largas jornadas y las privaciones, la soledad, la tristeza de la distancia. Pero la lucha me fortalece, la enfermedad es pasajera, la tristeza controlada y la soledad...bueno, por ahora es buena compañera. Como reza el dicho: "Mejor solo que mal acompañado".
Voy a descansar una hora mas antes de irme al trabajo....
Hoy se cumple un año de mi partida al norte, lejos de familia y amigos buscando una nueva carrera. Vine a parar en un lugar extraño, pequeño de los Estados Unidos el sur de Delaware. Esta es una región campestre, donde la industria principal es la agricultura, especialmente la cría y procesamiento de pollo. Ahora soy parte de esa industria, lo que ha requerido un cambio radical en todos los aspectos de mi vida. he aprendido muchas cosas en este año, tanto profesionalmente como de mi mismo. He cometido errores en ambas áreas, y es interesante para mi que los profesionales han sido mucho mas fáciles de superar que los personales.
Trabajo de noche, por lo que mis hábitos han cambiado. La gente es amable pero distante, y en combinación con el horario el hacer amistades profundas has sido casi imposible. Pero sigo adelante, luchando para poder proveer para mis hijos aunque los vea solo unos días al año. Dando lo mejor de mi profesionalmente y buscando poder reunirme con ellos en algún momento.
Siento amor y a veces tristeza por no tener a quien demostrarlo. Hablo con mi amado hijo a diario, y muchas veces el no poder abrazarlo me aprieta las entrañas. Hablo con mis padres al menos una vez a la semana y con mis hermanos bastante también.
Antes de partir pensé que había encontrado un gran amor, pero tristemente no parece haber sido nada más que una ilusión alimentada por la distancia y el tiempo, con el cese de comunicación he llegado a pensar que nunca hubo intención verdadera de compartir nuestras vidas. El ciberespacio también trajo un intento de re-conexión con un viejo amor, pero tristemente mi realidad no era compatible con la imagen que ella tenía de nuestro pasado. Sin embargo, mirando hacia atrás veo que hay en mi vida personas hermosas a quienes amo en diferente manera todavía y a quienes no supe o pude apreciar por prestar demasiada atención a resolver los problemas cotidianos. Una persona muy especial siempre parece presentir cuando necesito escuchar una voz amada y raras veces, a pesar de haber pasado momentos terribles entre nosotros falla al llamarme de la nada cuando mas lo necesito. Gracias.... Y disculpa por como he sido, pero cuando me atrapa la depresión no veo mas que lo negativo, y sin embargo siempre has estado allí aún en esos momentos cuando ni siquiera yo mismo me soporto.
Se que nada de lo que he escrito hace mucho sentido. Solo quiero decir algo, pues hoy es uno de esos días donde no he hablado con nadie y me siento un poco solo y quiero darle rienda suelta a la palabra....
Hermosa canción, llena de sentimiento. Y por supuesto, un mensaje... Tiempo, espacio, soledad. Un año ya en el norte, mas solo que nunca por pura decisión. Saber que no pertenezco en ningún lugar, aterrador, liberador. Soledad por fuerza mayor... no estás, no estarás...
La soledad , la melancolía, la desesperación has sido compañeras fieles en los pasajes de mi vida desde muy joven. Cuando hace un año aconsejado por la desesperación abandoné familia y amigos para mudarme al frío norte de América, donde a pesar de las crisis que se vislumbran en el mundo encontré una oportunidad de hacer algo de fortuna para poder sobrevivir y mantener a los hijos que con tanta tristeza añoro a diario pero a quienes no pude por caprichos administrativos proveerles lo que se merecían cuando el sistema educativo se cansó de usarme ...
Vine al norte, a trabajar, como muchos otros lo han hecho antes y todavía lo siguen haciendo arriesgando lo que a los ojos de algunos era nada pero en mi vida era todo.Luchar a diario ganando una miseria que no daba para vivir, pero tenía ccerca mis seres amados.
Ahora a diario se me nubla la vista con lágrimas, cuando escucho la voz de mi amado niño a mas de 2000 mmillas de distancia decirme que me extraña y aunque ahora puedo ofrecefrle seguridad económica no estoy cerca para verle crecer y cambiar. Con solo decir que le he visto menos de 10 días en un año resumo mi sentir y comienzo a llorar.
Mi hija mayor ya es interna en sus estudios de medicina, en el tercer año de su carrera profesional.. Hablamos muy poco pues no tiene tiempo por el rigor de los estudios y la práctica de hospital. Cuando hablamos menciona sus logros académicos y me lleno de orgullo, y deseo abrazarla y demostrarle mi alegría y prgullo pero también mas de 2000 millas nos separan y si a su hermano vi menos de 10 días a ella unos 3.
Mi empleo es nocturno, y requiere constante atención a muchos detalles. De ser un profesor de humanidades he pasado a ser supervisor de producción en la industria del pollo. Vivo en un campo, trabajo en un horario que limita la interacción social fuera del empleo y aunque la mayoría de la gente es buena y humilde en el área mi vida es mas solitaria que antes. HAY MOMENTOS DONDE NO TENGO CON QUIEN HABLAR, CUANDO COMO AHORA DESEO PODER TENER UN BUEN AMIGO CERCA QUE ME CONSUELE Y ME DE UN ABRAZO.
Ya no escribo porque nadie me lee, y porque de no tener nada que decir he perdido mi voz....
Esta noche miraba la luna desdemi silla en el patio mientras la noche de primavera iba enfriando lentamente. La luna llena iluminaba mi espacio y la hermosa voz de una cantante brasilera acompañaba el trago de ron cubano que llenaba mi vaso de cognac. El sabor espiritoso y dulce combinado con la intensa paz del momento me hizo preguntar, donde estas?
Hoy fue el día de los padres y mi hija mayor me despertó con una hermosa llamada telefónica deseándome felicidades en este día. Esa llamada fue muy especial pues ella no tiene mucho tiempo que perder en estos días pues se está preparando pra su exámen de final de segundo año de medicina. Me dijo que la llamda sería corta, pues su itinerario del día estba destinado a leer 200 páginas. Yo mientras, fui a la oficina a completar la nómina de la semana pues el viernes no pude ir a trabajar dado al terrible dolor que me había llevado al hospital la madrigada de ese día y si no se completaba la nómina habrían empleados que no cobrarían. Ellos y ellas trabajan muy duro para no recibir paga. Por lo que me forcé a completarlo. Durante el día me fueron llamando mi hijo menor, mis hermanos y mis padres, para desearme felicidad y para preguntar por mi estado de ánimo y de salud, pues he estado un poco enfermo...
El resto del día fue bastante típico de mi solitaria existencia, cocinar para mi solo, ver una peli, dormir una siesta... Como todavía ando conociendo esta área envié un mensaje de texto a una compañera de trabajo para pedirle consejo sobre un buen lugar para cenar solo. Y ella me dijo que me acompañaría para que no cenara solo y yo me entusiasmé mucho ante esa idea, pues fuera del trabajo paso la mayor parte del tiempo solo en este campo de Delaware donde resido. Me preparé para salir y compartir con esta chica con quien siempre que hablo tengo conversaciones interesantes aunque nunca tenemos mucho tiempo entre trabjao y otras obligaciones y poco antes de salir recibí un mensaje de ella diciéndome que la disculpara pero no tenía ánimos de salir de su casa. Así es la vida.
Pues me fui de paseo sin rumbo en La Bulli (si, mi coche tiene nombre, así de solitario ando) a buscar qué comer. Luego de explorar unas carreteras secundarias llegué a la autopista de la playa y decidí segirla hasta el límite sur de la costa entre los estados de Delaware y Maryland, Fenwick Island, que queda a unas 25 millas de mi casa. Mirando todos los restaurantes llenos por la hora uno de comida griega llamó mi atención y allí me detuve por una costillas de cordero asadas con limón y orégano, vino tinto griego y sorbete de limón. Todo muy bueno, sencillo y algo caro. Pero es mi celbración del día del padre, lejos de mis amados hijos y solo. Viviendo como un monje solo dedicado al trabajo. La vida es una y hay que vivirla bien, aunque sea sin compañía.
Mi nombre es Waldemar, tengo más de 40 años y hasta hace poco fui instructor de humanidades en la Universidad de Puerto Rico en Mayaguez. Ahora soy solo un escritor. Soy un lector ávido, y fanático del cine, las computadoras, la música, el tennis y otras mil cosas. Escribo porque siempre me ha gustado y hace tiempo no lo hacía y como lo que no se usa se daña, pues vamos a usarlo.