Hoy mi entrada en la bitácora no consiste de fotos ni vídeos de música con tonterías cursi. Quiero reflexionar por escrito sobre la vida solitaria que he escogido desde la ruptura de mi matrimonio y que se agigantó con mi partida de Puerto Rico al Delaware desconocido hace ya más de un año y que sobrevino un cambio de profesión y de cultura impresionante cuyo "shock" aún persiste.
Para resumir las razones de este cambio de vida basta decir en este momento que el divorcio vino dado a que las diferencias de personalidad con mi ex, se acrecentaron y nos alejaron hasta el punto que ambos veíamos la relación con una óptica diferente y acepto que fueron mis acciones la causa de la ruptura final. Poco después de eso perdí mi empleo como profesor y como no encontraba trabajo --pues no es fácil decir que se es un profesor de filosofía desempleado sin que le miren a uno con una expresión como si dijera que apenas había llegado de Marte-- y tengo experiencia en cocinas y restaurantes trabajé de lavaplatos, mesero, cocinero y sobreviví así por un año mayormente con la ayuda de mi familia y amigos.
Gracias a ese apoyo surgió la oportunidad de probar suerte en la industria del pollo, como tenía experiencia en trabajos administrativos logré no solo sobrevivir si no desempeñarme como una persona con una vida de experiencia. Hay ciertas cosas que todavía por mi naturaleza crítica me resultan chocantes y hay días en los que siento que he vendido mi alma y mis principios pero al fin y al cabo mis hijos necesitaban ayuda económica así que acá llegué, a la tierra donde el capitán John Smith conoció a su Pocahontas y donde los nativos fueron desechados.
(Mucho rodeo...hablar mucho sin decir nada, con lo que lo detesto...)
Mi naturaleza es ser retraído, y aunque me encanta escribir y compartir mis impresiones y sentimientos nunca me ha sido cómodo el acercarme a las personas. En mi trabajo tengo por fuerza que hacerlo,así que cuando salgo de éste me escondo en mi caparazón y me dedico a observar el mundo y a disfrutarlo mayormente solo. Esta región es una llena de contrastes, un área rural cerca de la playa donde coexisten varios grupos muy diversos con poca o ninguna interacción entre ellos y como yo no encajo en ninguno de ellos mi natural tendencia a ser retraído se refuerza y domina mi existencia.
La gente de mi trabajo son mayormente gente anglosajona blanca del campo, inmigrantes mexicanos y guatemaltecos o gente negra de las ciudades que se han quedado sin empleo o gente de cualquier raza que viene a la industria a trabajar desde las cárceles. También se encuentran en menor cantidad grupos de inmigrantes haitianos, birmanos y etíopes. Estos grupos raciales rara vez comparten fuera de los lindes profesionales y así también se limita la vida social.
En mi mente anda dando vueltas una historia que creo debe ser contada. A grades rasgos quiero resumirla y espero contarla en detalle mas adelante.
Es la historia de dos personas, un hombre y una mujer que se conocieron casualmente, como estos personajes se juntaron, y descubrieron que se complementaban. El tiempo que estuvieron juntos su vida fue muy hermosa. Por una mala decisión del hombre de nuestro cuento esa hermosa relación se rompió y se separaron perdiendo la pista el uno del otro por mas de una década. En el cuento se vuelven a comunicar y comienzan a revivir aquellas emociones del pasado. Tratan de juntarse para ver si queda algo de la antigua relación. Primero ella viaja a visitarle a el un fin de semana, que los enloquece de pasión y les impulsa a comunicarse a diario, a planificar vivir juntos. Ella vuelve de visita y se solidifica la relación. El hombre de la historia entra en una crisis, insiste en que ella se venga a vivir con el. Ella accede y deja todo por estar con él. Una vez ella llega donde él, la crisis en que se encuentra este hombre no les permite tener la vida que deseaban, una serie de eventos cada vez mas negativos se desarrollan y él termina pidiéndole a ella que se separen. Ella le pide que no la llame, la historia se consideraba terminada. Pasa un año, nuestro hombre recibe una llamada....
Quiero llenar esta historia con detalles, tengo descripciones de personajes, lugares, épocas. Es una historia visceral, de pasión, obsesión, tristezas y alegrías.
En el tiempo que llevo viviendo alejado de amigos y familiares en esta tierra tan extraña, algunos delos momentos mas difíciles de soportar han sido los momentos de enfermedad. No tener quien se preocupe por uno cuando ha estado acostumbrado a tener por la mayor parte del tiempo al menos amistades que se preocupen es chocante por demás. Las largas jornadas de trabajo nocturno cansan y el cuerpo se resiente a los constantes cambios de temperatura, lo que me tiene bien acatarrado. Pero hoy es el primer día de primavera y es de madrugada, y debo dormir....
Saudade, a veces traducido como nostalgia....Pero es mas que el recuerdo y deseo de recuperar del pasado, que la añoranza de lo perdido. Ese sentimiento algo melancólico de que falta algo, de que se está incompleto pero que a veces se acompaña con un dejo de alegría, con una media sonrisa....
De un tiempo perdido, a esta parte esta noche ha venido un recuerdo encontrado para quedarse conmigo. De un tiempo lejano, a esta parte ha venido esta noche otro recuerdo prohibido, olvidado en el olvido... Los Rodriguez, letra de Andrés Calamaro
Siete veces he comenzado a escribir y no publico nada. He estado buscando mi nicho en este extraño lugar en el que vivo. Tratando de hacer una vida donde nada es remotamente relacionado a lo que fui. Llevo ya casi un año sin pareja, casi de ermitaño en los momentos fuera del trabajo. Sin embargo, el pasado domingo mi teléfono me trajo desde la distancia una voz del pasado que no esperaba escuchar. Conversamos largo tiempo, hablamos de muchas cosas, y sin embargo al final solo quedaron preguntas sin respuesta...
Ni la canción ni el video son nuevos ni míos. Pero me lleva a un tiempo pasado lleno de esperanza.
Es raro, pero aunque la canción es muy melancólica y mi vida es desde hace mucho una de soledad y trabajo no me siento hoy triste. Como en el blog anterior, me llena de tristeza el estar lejos de mis hijos amados, de mis amistades, del calor de mi ila tropical.
La dedico también a los hermanos y hermanas haitianos que han sufrido una pérdida enorme por el devastador terremoto de esta semana.
Mi nombre es Waldemar, tengo más de 40 años y hasta hace poco fui instructor de humanidades en la Universidad de Puerto Rico en Mayaguez. Ahora soy solo un escritor. Soy un lector ávido, y fanático del cine, las computadoras, la música, el tennis y otras mil cosas. Escribo porque siempre me ha gustado y hace tiempo no lo hacía y como lo que no se usa se daña, pues vamos a usarlo.